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Autocuración

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Gestión avanzada: autorreparación

En el ámbito de la gestión de activos de TI (ITAM) y de la gestión de la experiencia digital del empleado (DEX), adelantarse a los problemas del sistema es una lucha constante. Los equipos de TI suelen verse desbordados por la cantidad de datos, pero carecen de tiempo, por lo que se ven obligados a reaccionar ante los problemas cuando estos ya han alterado la jornada laboral de los empleados. La supervisión proactiva y las recomendaciones marcan una gran diferencia; sin embargo, a los equipos les cuesta poner en práctica lo necesario para que los empleados alcancen su máxima productividad.

En Almaden, creemos que tus herramientas deben hacer algo más que limitarse a informar de problemas y sugerencias. Deben ser capaces de contribuir activamente a garantizar la fiabilidad de la infraestructura técnica que sustenta la capacidad de los empleados para ser productivos.

Por eso nos hace mucha ilusión presentar nuestro nuevo Funcionalidad de autorreparación en Collective IQ® (CIQ®), una solución líder en ITAM y DEX. Basada en nuestra nueva y potente función «Reglas», con capacidades de notificaciones y acciones, esta función transforma CIQ de una sólida plataforma de supervisión y gestión en un ecosistema con capacidad de autorreparación que protege la experiencia digital de los empleados las 24 horas del día.

A continuación te explicamos cómo lo hemos desarrollado, cómo funciona y el enorme valor que aporta a tu organización.

Los pilares fundamentales: reglas, notificaciones y automatización

Para comprender el poder de la autocuración, resulta útil analizar los tres pilares fundamentales que hemos incorporado a la plataforma CIQ:

  1. Normas: Determinación de indicadores, parámetros y coordinación

No se puede solucionar lo que no se supervisa, y no se puede ser eficaz con un sistema manual. Los paneles de control ayudan, al igual que las consultas asistidas por IA, pero el propio sistema puede ser más inteligente. CIQ permite ahora al personal de TI y a los analistas establecerreglassofisticadas basadas en datos de activos y de experiencia en constante cambio, y recibir avisos cuando se producen cambios importantes. Estos avisos indican los niveles de urgencia y se les pueden asignar acciones que deben llevarse a cabo.

  • El valor:en lugar de tener que lidiar con información irrelevante, tú defines las métricas y los umbrales exactos que son importantes para tu empresa. Ya se trate de aplicaciones no autorizadas que se hayan instalado, de dispositivos que se conecten a la red sin cifrado de disco o sin protección antivirus, o de dispositivos que funcionen mal tras un periodo de tiempo determinado. Las reglas son lo suficientemente flexibles como para centrarse en ubicaciones, grupos específicos de usuarios (por ejemplo, directivos o equipos de trabajo), estilos de trabajo y combinaciones de estos atributos, entre otros. Ahorra tiempo, garantiza el cumplimiento normativo y la seguridad operativa, y maximiza la eficiencia de los empleados.

 

  1. Notificaciones: Alertas automáticas

Una vez que se activa una regla, el motorde notificacionesde CIQ avisa al instante a las personas y/o sistemas pertinentes.

  • El valor:desaparecen las barreras de comunicación. Los equipos de seguridad, los responsables del servicio de asistencia técnica o incluso los propios usuarios finales reciben la información necesaria para que se puedan tomar las medidas esenciales de forma oportuna.

 

  1. Automatización: ejecución sin intervención y con participación del usuario

CIQ te permite vincular acciones o scripts específicos y preconfigurados que reaccionan ante las condiciones establecidas en tus reglas. Estos se encargan —según lo que tú determines— de aplicar soluciones que ayudan a mantener un rendimiento óptimo de tu entorno.

  • El valor:En lugar de seguir manualmente los procedimientos para tareas habituales o repetitivas, el departamento de TI puede implementar automáticamente soluciones específicas y verificar los resultados. Esto libera un tiempo valioso del personal, al tiempo que permite abordar sin demora cuestiones relacionadas con la productividad, el cumplimiento normativo o la seguridad. Además, lleva a cabo estas actividades de tal forma que el sistema puede funcionar de manera autónoma o con intervención humana.

La combinación definitiva

Las reglas, las notificaciones y la automatización son, por separado, de un valor incalculable para supervisar la infraestructura tecnológica de forma eficaz y sin complicaciones. Juntas, y al estar perfectamente integradas en CIQ, ofrecen auténticos resultados mágicos en forma de autorreparación.

Imagínate… 

El dispositivo de un empleado (sin que el usuario se dé cuenta) está sufriendo una grave falta de espacio en disco (en este ejemplo, el 95 % del disco está ocupado), lo que amenaza con bloquear las aplicaciones activas y podría provocar la pérdida de datos. El hecho es que la falta de espacio es una de las principales causas de la corrupción de datos y la pérdida de información.

Así pues, se crea una regla en CIQ que detecta el problema cuando se supera un umbral de espacio en disco. La regla envía unanotificaciónal registro del sistema y, al mismo tiempo, activa un script de automatizaciónpara borrar de forma segura las cachés del sistema y los archivos temporales. También se puede crear un ticket de incidencia para solicitar un disco adicional, todo ello sin intervención del usuario, como solución a largo plazo.

El problema se resolvió en cuestión de segundos. El servicio de asistencia técnica ni siquiera tuvo que intervenir, el usuario evitó un posible tiempo de inactividad y la productividad de la empresa no se vio afectada. ¡Eso sí que es una gestión proactiva!

Tecnología potente que hace que el «apuntar y hacer clic» sea muy sencillo

Sabemos que las herramientas potentes a veces pueden suponer una curva de aprendizaje pronunciada. Hemos diseñado CIQ para que sea exactamente lo contrario. «Sencillo y eficaz» es mucho más que un simple eslogan.

  • Variables sin código:Para configurar reglas complejas y ajustar variables no hace falta tener una titulación en informática. CIQ aprovechalas funciones intuitivasde «apuntar y hacer clic», lo que hace que la personalización sea increíblemente rápida y accesible para cualquier analista de TI.
  • Pruebas integradas: Nadie quiere enviar accidentalmente un script automatizado a miles de terminales de producción sin saber si funciona. CIQ incluye una función que garantiza el correcto funcionamiento del flujo de trabajo de autorreparación, para que puedas realizar la implementación con total confianza. Puedes verificar la lógica, comprobar las variables y asegurarte de que todo funciona correctamenteantes deponerlo en producción.

Valor de orden superior

Con la introducción de la nueva función «Rules», CIQ supone un gran avance en la forma en que los equipos de TI pueden supervisar y gestionar de forma proactiva sus activos de TI y las experiencias digitales de los empleados. Gracias a la incorporación de una automatización fluida, del tipo «apuntar y hacer clic»,la autorreparación se convierte en una realidad y aporta un mayor valor empresarial.

Al pasar de una gestión de TI basada en la resolución reactiva de problemas a una basada en la detección proactiva, el análisis y la automatización de la autorreparación, no solo estás gestionando los activos, sino que estás garantizando una experiencia digital impecable para todos los empleados de tu empresa.

¿Quieres ver lo fácil que es configurar la autorreparación para tu organización?.

Ponte en contacto con nuestro equipo hoy mismo para una demostración rápida.

 

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